El amor puede estar esperándote detrás de un corazón

Date cuenta, Octubre ya terminó y Diciembre está a la vuelta de la esquina. Con el invierno llega el frio, con el frio las ganas de acurrucarse bajo una manta viendo una peli (o tomando un cafecito, leyendo una novela de 10K p, o… n) con ESE ALGUIEN ESPECIAL, o común y corriente que te hace sentir especial, ¿cierto?.

Si aún no estás preparado para la temporada con un “alguien especial”, te estás quedando atrás…

Con varios millones de otros como tú en la ciudad, encontrar la mitad de tu naranja es tan sencillo como ponerte a buscar. ¿Ya rodaste por los bares, te disfrazaste de hipster, recorriste cafeterías, acompañaste a cuanta boda, bautizo, primera comunión, bar mitzvah, y (¿¿¿funeral???) se te cruzaron, y tu promedio de bateo sigue al fondo de la tabla? Tu problema ¡seguro es de interfaz!

Habrá que admitirlo, no todo mundo es Brangelina (por aquella escena de Mr. & Ms. Smith) a la hora de ligar.

¿Cómo te le acercas, le interesarás, que tal que te batea, que tal que no, que tal que no le gustan los chistes, que tal que espera que seas Casanova, que tal que quiere un “rey león”?  El amor en estos tiempos de odio (y pervs, stalkers, feminazis, machos alfas y demás) es un arte cada vez más difícil de entender, eso no se puede ni dudar, pero es también el tiempo de facebook, twitter, snapchat, el uber ubicuo whatsapp (y uber, hablando de ubers…), herramientas que dicen los cultos nos alejan de la interacción real tangible y de valor de antaño, pero que también nos han dotado de una inconcebible capacidad para alcanzar al pariente y conocido mas distantes en la faz de la tierra y desarrollar relaciones que en los tiempos del cartero nunca habrían podido ser.

Así que es momento de aplicar el “milenial way” para este duro problema de encontrar la aguja para tu pajar (el pajar para tu aguja, la aguja para tu aguja, el pajar para tu pajar, la gallina para tu pajar… ). Si aún no le haz entrado a eso de las “dating apps”, es momento de empezar, y un buen lugar para hacerlo es Badoo, la dating app más grande del mundo, con más de 362 millones de usuarios en todo el mundo.

Utilizar la aplicación es tan sencillo como registrarte (igual que al resto de las nK aplicaciones en tu móvil) y comenzar a navegar. La interfaz es bastante intuitiva, muy orientada a descubrir y conocer. Selecciona el icono de mundo y descubrirás tu “vecindario” de “prospectos”, gente cerca buscando concer a alguien más, sencillo, ¿no?. ¿Viste algo que te gusta, picarón(na)? da click en su foto y descubre cómo es, si tienes suerte habrá descrito que le gusta (y tal vez que no) y si es para ti, solo “pica” el corazón. ¡Voilá! Ese otro que podría ser especial recibirá pronto una notificación que “alguien de x” le ha gustado.

¿Podría ser el amor de tu vida, debes conocerl@ ya, no puedes vivir sin el/ella/ello? ¡Fácil! “pica” entonces el ícono que parece un corazón vibrador (muy oportuno) y enviarás un “flechazo”, una indicación NADA sutil sobre tus intenciones con el otro. Ahora sólo resta esperar… y comer helado, lanzar el teléfono contra el muro y dejar que las horas (podrían ser minutos, ¿quien sabe?) pasen…

PEEEEEEROOOO….

Espera…

¿No se supone que Badoo es la app con más usuarios y más grande del mundo? ¡Pare de sufrir! Sólo sigue navegando y déjate flechar, que si a la primera no lo logras, sólo vuelve a intentar. Chatea con los prospectos más interesantes, manda “regalos” a tus amigos y empieza a regar el jardín de tus amores desde ayer, cuando llegue la primera helada ya tendrás con quien “koalar”.

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