ATERRIZANDO EN EL TEATRO

En esta ocasión De la Calle se puso intelectual, y dejé a un lado la bebida, la comida y todas esas cosas tentadoras de la sociedad y decidí asistir al teatro. La verdad procuro ir al teatro cada que puedo, me gusta tener la experiencia de ver actuar en vivo y en directo a personas, que inevitablemente se ponen nerviosas, se les olvida el texto o lo disfrutan en su máxima expresión.

Honestamente no tenía planeado ir al teatro, fue una casualidad de esas que el destino pone en el camino, y es imposible ignorarlas. Les cuento que el Güero (mi abuelo pa’ los cuates) es un joven de 86 años, que desde hace ya un tiempo tenía muchas ganas de ir a ver una obra de teatro con uno de sus compañeros de colegio, amigo, y contemporáneo Ignacio López Tarso.

Por alguna extraña razón, ninguno de los miembros de la familia habíamos tenido tiempo ni ganas de acompañar al güero a la obra de teatro. Así que se fue a ver no sé cuantas veces la obra, casi casi tenía ya reservado su asiento todos los viernes por la noche.

Para no hacerles el cuento más largo, el viernes me cancelaron un plan y llegué a mi casa con todas las intenciones de acostarme en mi cama a ver películas, cuando recibí la llamada de mi abuelo, quien súper apuntado ya me estaba esperando en el teatro.

 

Son esas ocasiones en las que el destino ya tenía contemplados todos tus planes y dijo ¡Ni madres! hoy no bebes y te vas al teatro jaja.

Ya dentro del lugar, empecé a leer de qué iba la obra, y lo primero que pasó por mi mente fue “Ya valió madres, seguro voy a llorar cual Magdalena”. Entonces me preparé mentalmente, bajé por un vodka y regresé con dulces para el Güero.

Aeroplanos es una obra de teatro que más que transmitir tristeza, es un rush de energía, risas y todo tipo de emociones. No quiero spoilear la historia, así que trataré de hablar de ella sin decir tal cual las cosas.

La mayor parte de las personas, juzgamos fuertemente las acciones de las personas mayores, juzgamos el que olviden las cosas, que la terquedad sea su mejor amigo, que tomen con humor y gracia el tema de la muerte (cuando real no tiene nada de chistoso), nos caen gordas esas pillerías como de niños chiquitos, nos enojamos si no quieren ir al doctor o por el simple hecho de no contestar el teléfono y ausentarse de todos.

Esta obra, pone en evidencia todas aquellas acciones que generalmente los abuelos llevan a cabo, y nos da una lección de vida a todos los que hemos criticado y señalado dichos comportamientos.

La historia abarca varias temáticas, pero uno de los temas más valiosos que cuentan, es la Amistad, esa que perdura por años y que a pesar del paso del tiempo, sigue ahí, presente, intacta, idéntica al primer día.

Aeroplanos nos hace viajar por la mente de los protagonistas, en un recorrido por el cual nuestros abuelos probablemente están viajando, un viaje que hasta que no lleguemos a esa edad vamos a entender; pero del cual les aseguro algo, no verán lo malo de las cosas, ni lo sarcástico… sólo tomarán lo bueno, lo que enriquece y lo que refleja los comportamientos de nuestros seres queridos.

Cuando salí de la obra, abracé con fuerza al Güerejo, y me sentí de lo más afortunada de compartir justo ese momento con él. Ahora sabe que yo entiendo un poco más el por qué de su comportamiento, el por qué de volverse como un niño pequeño, el por qué de sus relatos y sobre todo el por qué de sus Aeroplanos.

Aeroplanos está en el Teatro San Jerónimo Independencia

Todos los Viernes – 8:30 pm

Los Sábados con 2 funciones: 6:30 pm y 8:30 pm

Los Domingos con 2 funciones: 5:30 pm y 7:30 pm

Actúan:

Ignacio López Tarso

Alternan:

Sergio Corona

Manuel “El Loco” Valdés

Los boletos los pueden adquirir en la taquilla del teatro o por Ticketmaster.

Aeroplanos7

Sobre Paulina Hernandez