El terror tiene muchas caras

La secuela del thriller apocalíptico de JJ Abrahams ya está en los cines con una historia que transcurre en paralelo a la primera entrega de esta franquicia, con un giro mucho mas orientado al suspenso, con ciertos tintes de terror al estilo de el resplandor.

Un giro del destino coloca a Michelle (Mary Elizabeth Winstead) en una situación imposible, entre un cautiverio por la supervivencia o la muerte innevitable en un entorno apocalíptico.

John Goodman desarrolla uno de sus personajes mas complejos y obscuros,  Howard, un veterano de la marina con una obsesión particular por prevenirse para el apocalipsis, que parece completamente fundada luego de los eventos que conocimos en la primera película de la saga. Una interpretación perturbadora con múltiples matices que mantienen al espectador en un suspenso incómodo, vivencial.

El elenco lo completa un John Gallagher Jr. en el personaje de Emmett, un vecino rural que no ha salido de la comarca en la vida y está convencido de la providencia de Howard, con el que antagoniza sin embargo en repetidas ocasiones.

La trama comienza muy lenta y dispersa, el primer disparo de luz del proyector nos coloca justo en el momento en que Michelle tomará una decisión drástica que la pondrá en el camino de Howard, quien por momentos pareciera un samaritano altruista que va cobrando matices obscuros conforme avanza la historia, que tiende a cambiar inesperadamente de dirección para llevar al espectador a una incertidumbre que sólo puede tener uno de dos finales, y cualquiera de ámbos pareciera aterrador.

Si bien la película no puede evitar una tonelada de lugares comunes en la categoría, también nos regala varios momentos de aferrarse a la butaca y arranca a los espectadores uno que otro grito de sorpresa, que mantendrá a los amantes del género entretenidos de principio a fin.

La película se estrena hoy en las salas de cine de toda la república, y es una opción muy recomendable para quien está buscando una dosis de suspenso con tintes de terror apocalíptico y thriller psicológico.

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