Dos horas de preguntas y respuestas ante una agonía perturbadora.

Una fusión de la mitología Griega con una crítica al capitalismo y la clase burguesa son el estandarte de esta película de Yorgos Lanthimos, un director griego que ha conseguido un estilo sombrío donde en cada película reta al espectador a un viaje lleno de emociones, traumas psicológicos y un estado mental digno de un los diálogos filosóficos más elaborados de la antigua Grecia. 

Nicole Kidman vuelve a las temáticas más profundas con un personaje que nos lleva de la tristeza al dolor con matices de amor y odio. La historia narra la vida de un médico que al sentirse culpable por la muerte de sus pacientes comienza una relación de amistad con el hijo del difunto sin saber todo lo que desataría esa relación. Colin Farrel en un papel maduro demuestra que va más allá de las clásicas películas palomeras a las que nos tiene acostumbrados.


El sacrificio del ciervo sagrado.

Una cinta llena de Humor Negro y violencia psicológica con un ritmo que te perturbará hasta el final.



Una cinta llena de Humor Negro y violencia psicológica con un ritmo que te perturbará hasta el final,  guiños a Stanley Kubrick son parte fundamental de varias escenas.

Si te gusta el cine de este tipo ve a verla con la mente muy abierta.


Volvamos a la mitología Griega, la película recuerda a la tragedia de Euripides donde Ifigenia es crucificada por su padre Agamenón y salvada por Artemisa.  

Al final de la película quedarán más preguntas que respuestas pero es la intensión de la misma.

Nada es lo que parece y creo que solo me falta mencionar los 3 minutos en los que sale Alicia Silverstone en donde lo único que nos confirma es que los años no pasan en vano, tal vez la recuerdes por una de las películas más superficiales de los 90s llamada “Clueless” o su participación en el video de Crazy de Aerosmith.


Si les gusta el cine sombrío, lento, lleno de detalles y muy muy oscuro esta podría ser la mejor opción en cartelera. 

Edson Pompa