Feliz aniversario moustiques.

Gracias por quedarte…

Gracias por la vez en la que microfragmentos parecían haberme estallado como granada en el rostro, porque sí, no todos han sido los gratos momentos que quisieras enmarcar en la pared de los recuerdos, pero que sin embargo te significan ese momento de fuerte aprendizaje, ese que se subraya para recordarte de valía y de valores.

Gracias por quedarte…

Por quedarte cuando los murmullos y sí, también los aplausos quedaron pausados, gracias por no irte, por no huír aún cuando mis silencios eran poco cordiales, cuando ni yo podía aguantarme de tan abochornada que me tenía la vida de los pendientes y sí, los falsos primeros lugares que tenía anotados en mis prioridades.

Gracias por permanecer…

Por no quintuplicar los halagos pero si maximizar los consejos y hablar sin la máscara de pestañas. Gracias por enchinarme la piel con tan sólo saberte de mi lado contrapunteando tal vez mi punto de vista; pero al final formando parte, siendo y ayudándome en eso que he intentado sea progreso.

Gracias por quedarte, te repito…

Porque si algo de la ausencia he aprendido, es que el cambio siempre va acompañado de las pérdidas, a veces dolorosas y otras que acarrean cierta melancolía. Más siempre hace florecer la permanencia, la constancia y a quien se compromete con tu presente. Esas personas que no dejan de creer en ti. Sí, de las ausencias no solo se aprende de distancia, también se vive la cercanía. Esa que no describes mejor que con un abrazo viajero; esos que te hacen sentir hogar y vacación, vacaciones de la bruma, de la neblina que pueda estar ocasionándote ceguera extrema.

Gracias…


APRENDES Y VALORAS

Aprendes de valor, de valentía y valía en esos momentos en los que tu mano es rescatada.


No se queda quien debe, permanece quien así lo decide. Por eso agradece a quienes a tu lado SON Y ESTÁN, pues son ese selecto grupo que no sólo te aprecia,  te acepta y decide formar parte de tu vida, con todo y lo que eso signifique.

No es fácil, sí, quedarse no es sencillo, en ocasiones sé que ni siquiera uno quisiera verse en el espejo, porque es abrumador a veces el estado de ánimo o el deterioro físico (si fuera el caso). Sí, en ocasiones es complicada la decisión, esa de permanecer. De pertenecer a un lado de la mesa que tal vez tenga poca entrada de luz, pero que sepas que si dejas libre ese lugar, tu ausencia podría significar el primer paso para la soledad. La soledad no sólo del dueño de la mesa, sino un fragmento de soledad que te acompañará en tu historia con nombre y rostro.

Sí, no es fácil.

No es cosa sencilla permanecer a lado de algo u alguien, es un ejercicio de carácter, pero me aventuraría también a mencionar que es un ejercicio de madurez emocional. De saber separar como cuando ordenas la despensa de tu hogar; saber separar y seleccionar. Porque finalmente los sentimientos también tienen una selección natural.

Quedarse no sólo es una prueba de amor, es en sí el amor.

Sea cual sea el adjetivo calificativo, ese pronombre que tengas o te asignen. Quedarse con alguien, con algo, es amar.

Gracias por quedarte le dijo…

  • Gracias por elegirme, respondió.

Estamos por cumplir 2 años, ustedes y yo.

Moustique y nosotros.

Y por muchas razones vengo como siempre a decir GRACIAS, gracias por picarse, de la manera en la que han elegido; en el anonimato, en el silencio, en el aplauso, en el consejo, en la risa, en la charla, en el “no me gusta”, en el verbo y en el elegir a #mamáfan como su momentánea compañera de día.

Gracias por compartir y decidir compartirse, gracias por eso que se llevan de aquí y que les pudiera regalar una sonrisa.

Gracias por compartirse, por dejarse sentir a nuestro lado.

Gracias por leer, porque finalmente no son sólo letras, somos rostros y corazones que comprometemos mucho más que acentos y saltos de página.

Gracias por elegirnos mis queridos moustiques.

¡Feliz semana de aniversario!

Celebremos la vida, el amor y la gratitud.

Sobre Mariana "Fan"