Renueva tus votos con la familia y la paz interior.

Tenía 9 años cuando mi papá nos regaló un viaje sorpresa, no sabíamos a dónde iríamos, sólo que era un premio por haber obtenido buenas notas en el año escolar.

El lugar a dónde llegué en aquel entonces me enamoró desde la entrada, era un casco de hacienda, esas columnas de piedra, ese olor a historia y una arquitectura espectacular.

Desde entonces resguardé ese pedacito de Querétaro en mi corazón, su nombre: HOTEL MISIÓN SAN GIL.

Han pasado muchos años desde aquella primera vez, desde entonces por una cosa u otra no se había dado la oportunidad de que acudiera en compañía de mi querida Familia Mono.

El pasado fin de semana el destino nos sorprendió y Querétaro nos acogió para renovar nuestros votos como familia.


Misión San Gil

Es un rinconcito de paz, naturaleza, historia y armonía. Un lugar en el que puedes disfrutar en familia y lograr crear una experiencia inolvidable.


Hoteles Misión siempre se han caracterizado por qué en cada uno de sus hoteles tienen una magia especial en los detalles de su arquitectura.

Sus pasillos albergan desde cascos de hacienda, antiguos ex conventos, pedacitos de ese México colonial que te hace viajarte a otra época.

Además cabe mencionar que en la mayoría de sus sedes, su área de jardines te da la oportunidad de caminar, ejercitarte y disfrutar de la naturaleza desde otra perspectiva.

En esta ocasión, visitamos Misión San Gil, quien cuenta con restaurante, alberca, sala de masajes, campo de golf de 18 hoyos, canchas deportivas, deportes extremos, área de fogata, áreas infantiles, kiosco, palenque y más…

Una grata sorpresa que encontramos fue que actualmente una familia de pavo reales deambulan por el hotel, lo cual crea un ambiente propicio para que niños y adultos se maravillen con el caminar de estas especies.

Misión San Gil, logra desconectarte del bullicio citadino, te hace conectar con la familia, la naturaleza y el clima.

Los viajes en familia siempre son necesarios, sin importar los días es sano desconectarse de la rutina. Volver a tomar perspectiva y disfrutar de las pequeñas cosas a lado de nuestros seres queridos.

El pasado fin de semana tuvimos la oportunidad de renovar nuestros votos como familia, de encontrar un poco de paz después del sismo que nos había dejado desequilibrados emocionalmente.

Misión San Gil nos dio la oportunidad además de presenciar una boda en dónde el amor volvía a crear un llamado a la esperanza y la esencia de LO IMPORTANTE.

Los pequeños tienen una extensión enorme para correr, gritar, rodarse en el pasto, jugar a las escondidillas con pavo reales de cómplices, subirse al puente colgante, nadar en una alberca climatizada, comer deliciosas botanas junto a la alberca y descansar en una habitación cómoda.

Finalmente mis queridos moustiques les recomiendo que si están planeando una escapadita de la ciudad de México, consideren visitar Querétaro y hospedarse en el Hotel Misión San Gil.

Juro que no se van a arrepentir.

¡Palabra de mamá fan!

Sobre Mariana "Fan"