La CNTE vs El SMNU #mamádecloset

Eran las 8:00am. Y ya había una larga fila en las ventanilla de marchas y huelgas en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Mamilas, pañaleras, bebes cargados en cobijas sobre cobijas. Otras más sofisticadas, con carriolas. Hasta choferes estaban haciendo fila. Y no era la cola de la leche, ni del pan. Era la fila de las mamás para pedir uso de suelo para levantarse a huelga.

Desde hacía más de dos meses, la CNTE había monopolizado el espacio público. Dicho en otras palabras, la CNTE se había agandallado el zócalo como si los maestros fueran los únicos con derecho a exigir sus denuncias. Había una larga fila de manifestantes que también demandaban plantarse en el espacio sagrado del marchista: el zócalo.  En esta fila estaban El Frente Popular Pancho Villa, el SME,  la Antorcha Campesina. Pero, sin duda, el grupo más numeroso y visiblemente más molesto era el SMNU (Sindicato de Madres Neuróticas Unidas).

El contingente del SMNU estaba enojado porque ya eran las 10:08am; y Lupita Godínez, que apenas abría la ventanilla al acabar su torta de tamal, les dijo a los potenciales manifestantes que los vales para huelgas se habían acabado. Que vinieran mañana para apartar el 2015. Se rumoraba que había un mercado negro en el que la CNTE había acaparado todos los vales.

Uuuuy! No le digas a un conjunto de madres desesperadas que no. Y más si lo dice la sabrosita de Lupita viendo a las mamás que usaban faja con lástima porque claramente no se habían recuperado de la maternidad. Se armó el gritoneo. Ya se imaginarán las primeras planas al día siguiente:

“Mamás del SMNU exigen su derecho a huelga y el Gobierno del D.F. lo rechaza.”  Reforma.

¨El SMNU toma el Ayuntamiento. Miguel Ángel Mancera acorralado”  Excélsior.

“El SMNU va contra la CNTE: porque a ellos sí y a nosotras no” Proceso.  

 Si todos tenemos derecho a la libre expresión, ¿por qué sólo la CNTE acapara los espacios de protesta? ¿Qué demandas prevalecen sobre otras? El SMNU no estaba dispuesto a ceder su derecho de apartado a huelga. Tenían un pliego petitorio extenso:

 

  1. Por el derecho a que te dejen de enchinchar. Sostenían que el marido, el arrimado o lo que fuera que hablara, no te preguntara: -¿Y qué hiciste todo el día? ¿Es trabajo? Insinuando al verte unos minutos checando el Facebook cuando llevas todo el santo día dividiéndote en ocho para trepar a la niña en el coche, darle su leche, ir a la junta, hacer el oso con los meseros porque tu adorado tormento ya tiró todo el cereal .….
  2. Por la paternidad responsable. ¡Que el marido llegue temprano a casa! La equidad de género no es sólo un tema de justicia y de productividad económica, también es un tema de salud mental. ¿En qué cabeza cabe que uno puede alimentar, aguantar los llantos, jugar, contestar mails, entregar la chamba, ir al mercado y estar súper sexy sin un marido que llegue a tiempo a bañar al bebé?
  3. Por la ampliación del horario: Que la noche dure más de 15 horas y que el día también. Por noches más largas para que las madres se puedan desconectar y descansar, pero días más largos para acabar con la lista de pendientes.
  4. Por la dignificación al trabajo no renumerado: De acuerdo a ONU  Mujeres,[1] se estima que el trabajo no renumerado que realizan las mujeres, correspondería al 22% del PIB. Las mujeres ocupan 39 horas semanales sin paga a diferencia de menos de 12 horas de los hombres. [2] EL SMNU sugería que el “Gobierno de la Esperanza”, les diera vales de tiempo a las mamás que les permitiera continuar una trayectoria educativa y laboral. Y vales, no por un enfoque paternalista, si no para que una vez por todo se le diera del reconocimiento social del que carecen. [3]
  5. Por la distribución de las labores domésticas: “Que no se confunda el trabajo doméstico con las actividades de crianza,” decía Pamela Salinas., líder de la sección XXII del SMNU. Que los hijos y esposos apoyen al quehacer de la casa. Que no digan “mamacitas santas”  mientras  que se quedan sentadotes viendo la tele. Que los fodongos de los chilpayates o del esposo, también trapeen, barran y laven los platos.

En pocas palabras, el SMNU exigía que se respetara el tiempo de las mamás. Que se redimensionaran los roles. Que no se pensara que las madres son mujeres maravillas  por gusto. Las madres son pulpos por sobrevivencia. El SMNU exigía un estado y familia que respetaran el trabajo no pagado; y que la equidad de género fuera efectiva a través de un rol más activo en la paternidad, que entre otros beneficios, generaba paz mental para toda la familia. Solución que ni el propio Freud hubiera podido diagnosticar para evitar el rompimiento de los matrimonios. Con monopolio o sin monopolio del CNTE, el SMNU era más poderoso y estaban decididas a levantarse a huelga de sus labores de madre. Gritaban:

¡EL SMNU, unido, jamás será vencido!

 


[1] Agradezco a ONU Mujeres y a Mujeres Construyendo por  invitarme a la sesión  Empoderamiento Económico y Uso de las TIC para mujeres del 4 de octubre de 2013. Agradezco a estas organizaciones los datos compartidos.  

[2] Proigualdad, Inmujeres.

[3] De acuerdo con ONU Mujeres, las mujeres tienen una sobrecarga de trabajo no renumerado. El tiempo que invierten en el trabajo doméstico y de cuidados obstaculiza sus trayectorias laborales y educativas. 

paula@moustique.com.mx'

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