La mermelada y mi abuela

Vívelo…

Eso decía mi bisabuela cuando hablaba sobre el amor, las historias, las moras y los higos…

Ella adoraba preparar mermeladas y mientras las cocinaba, se regocijaba entre letras de miel, poesía y mariposas.

¡Era una enamorada!

En ocasiones, la invoco, lo confieso; para que me envíe esa chispita que en ocasiones hace tanta falta. La invoco para que regrese mi lado cursi, ese lado enamorado de todo lo que ve y pisa. Enamorarse de las realidades y no de las expectativas.

En ocasiones extraño eso…

Porque en veces me vuelvo más empedernida que su combinación  con el romance. Y sí, soy ese tipo de personas que requiere un recordatorio de vez en cuando para re-valorar  el presente.


Ama

Ama con moras, risas y suspiros. Ama descalza. Ama abrazando tu esencia, compartiendo el tic tac y perdiendo la noción del tiempo. Disfruta revolver los sabores de las frutas de temporada, no temas empalagarte; mejor teme cuando la boca te quede seca de tanto hablar sin sentido. Siente, siente y vive. Ama y suelta. Sé tu y nunca dejes de serlo.


En fin, mi abuela, la mermelada y el amor vienen en combo. Ella decía que el amor es como un meteorito, que no avisa su llegada, no sabes con cuanta intensidad entrará a la atmósfera y el tamaño de huella que deje en tu tierra.

Y sí, obviamente el amor para ella era dulce, repleto de cartas en hojas perfumadas con un toque de aserrín.

¿Por qué el aserrín? Para que si había lágrimas, su humedad fuera absorbida por el aserrín y no dejará cabida a la tristeza.

Así pues, sucumbiendo, invocándola y recordándola en un 14 de Febrero debo decirles mis queridos moustiques que sin importar el qué, cómo y cuándo se enamoren; amen siempre, permítanse amar cada uno de sus pasos, dense permiso de ser cursis cuando les venga en gana, sean mermeladas de sabores y  guarden un puñado de aserrín por si se ofrece, para nunca permitir que la tristeza humedezca de más el recuerdo y la vida.

Sean felices en día de San Valentin y cuando los meteoritos extingan los dinosaurios que depredan nuestro corazón.

Sean felices y amen, amen siempre.

Como siempre gracias por picarse, leer y compartir.

 

Sobre Mariana "Fan"