Home Is Where The Healing Is #Sugar&SpiceWhatAboutNice?

Breastfeeding has been the most perfect activity I’ve ever done in my life. The close proximity of having my baby near my heart eating was divine. Those hours of us staring into each other’s eyes made my not having her all to myself so much easier. It was our private time where silence enveloped us with a blanket of love. I was nurturing her mind, body, and soul. She was affirming that the vitality that existed within me was indeed blessing her with strength and power to live and grow.

I feel children need to be sure off how solid their parents presence is going to be and that breastfeeding is essential for their sense of security to develop properly.  For four months I reveled in the pleasure of bonding with my baby.  One day while using a breast pump my ethereal state became tainted, literally, with blood.  I watched in disbelief as scarlet liquid squirted into my perfect formula and screamed in horror.  Pain took over the left side of my body while panic clouded my mind.

There are moments when reason leaves you and this was one of them in my life.  Thank God my husband; E.K.C. is so levelheaded because if this has happened while he wasn’t home I would have lost it.  He calmed me down and made an appointment with my doctor.  I couldn’t stop staring at the, now-pink, milk sitting on my coffee table.  Why did this happen???  The diagnosis:  I had a lump that was obstructing the flowing of milk.  Since my glands were over-flowing with the production of milk, I was supposed to stop breastfeeding so that a more accurate diagnosis could be reached with further exams.  LUMP!  EXAMS!  STOP BREASTFEEDING!  In my head, I imagined the worst.

My goal was to feed my baby for at least 6 months.  I went home and decided to go against doctor’s orders and continue.  I would pump the milk and when it was clear, it was hers.  Otherwise, it was the drains to swallow.  The pain was penetrating my existence with a pulsating persistence every day.  It was almost as bad as the recovery from the C-section, but I didn’t care, my Binky’s health was first.  Then one day came the answer to my prayers in the form of a goofy smile.  It belonged to one Emperor King Chark.  He had just been to our brilliant holistic chiropractor that had asked about me and gave him the secret to curing my ailment.  I was so desperate, anything sounded like a good idea at that point.  My husband was going to cure me…

He latched on to me, fascinated at the opportunity, and sucked until the built up milk was liberated.  Instantly the pain subsided!  He was so proud of himself and I was so relieved that we lay giggling at the absurdity of the situation.  An ancient method was tried and turned out successful for us.  I’m not saying to not listen to your doctor, but if this should happen to you maybe this will help you too.  I kept feeding my baby until she decided she was satisfied, seven months.  Occasionally, pain would strike up a little havoc and gave my husband the opportunity to come to the rescue.  He just has to be involved in everything!!!  This story that started out as an intimate ritual between mother and daughter turned out to be a family affair where daddy ended up being the star…  Just as he likes it!

La lactancia es la actividad más perfecta que he hecho en mi vida. La gran proximidad de tener a mi bebé, cerca de mi corazón comiendo, es realmente divina. Esas horas en las que nosotros nos mirámos y encontrarnos en los ojos de la otra hicieron que fuera más fácil el no tenerla todo el tiempo para mi. Era nuestro tiempo privado en el que el silencio nos arropaba con un manto de amor. Estaba nutriendo su mente, cuerpo y alma. Ella confirmaba, que la vitalidad que exisitía en mi estaba bendiciéndola con fuerza y poder para vivir y crecer.

Siento que los niños deben de estar seguros de que tan sólida es la presencia de sus padres, y la lactancia es esencial para que su sentido de seguridad se desarrolle propiamente. Durante cuatro meses me deleité con el  con el placer de fundirme con mi bebé. Un día, mientras usaba el tiraleche, mi estado etéreo se vio manchado, literalmente, por sangre. Miré como incredulamente un liquido color escarlata chorreaba en mi formula perfecta y grité con horror. El dolor tomó la parte izquierda de mi cuerpo mientras el pánico nublaba mi mente.

Hay momentos en los que la razón te deja,  y este , en mi vida, fue uno de ellos. Gracias a Dios mi esposo (E.K.C.) , es sensato, porque si esto me hubiera ocurrido mientras el no estaba en casa, me hubiera perdido. El me calmó y me hizo cita con el doctor. No podia dejar de mirar sentada en mi mesita de café, a la ahora, leche rosa. ¿Por qué paso esto? El diagnostico: Tenía un bulto que estaba obstruyendo el flujo de leche. Ya que mis glándulas se inflamaban con la producción de leche, se suponía que debería de dejar de amamantar para poder tener un diagnostico más preciso  con análisis posteriores. BULTO!  ANÁLISIS! DEJAR DE AMAMANTAR! En mi cabeza, me imaginé lo peor.

Mi meta era alimentar a mi bebé por lo menos 6 meses. Fui a casa y decidí ir en contra de lo que me había dicho el doctor y continuar. Extraería la leche, y si ésta estaba clara, se la daría. De otra manera sería el desagüe quien se la tomaría. El dolor penetraba mi existencia con una persistencia que pulsaba día con día. Era casi tan insoportable como recuperarse de la cesarea, pero no me importaba, la salud de mi Binky era primero. Entonces un día, la respuesta a mis oraciones llegó en fomra de una sonrisa tonta. Pertenecía a Emperor King Chark. El solo, había visitado a nuestro maravilloso quiropráctico holístico que había preguntado por mi y le dio el secreto para curar mi enfermedad. Yo estaba desesperada, nada sonaba como una buena idea en ese punto. Mi esposo me iba a curar…

El se aferró a mi , fascinado con la oportunidad y succionó hasta que fue liberado de leche acumulada. Instantaneamente el dolor desapareció! Estaba tan orgulloso de si mismo y yo estaba tan alviada que nos echamos a reir ante lo absurdo de la situación. Un método antiguo que fue juzgado resultó ser un éxito para nosotros. No estoy diciendo que no le hagas caso a tu doctor, pero si te pasa a ti también, tal vez esto puede ayudarte.. Continué alimentando a mi bebé hasta que decidió que estaba satisfecha, siete meses. En ocasiones el dolor aparecía un poco y el caos le dió la oportunidad a mi marido de venir nuevamente al rescate. El tenía que estar involucrado en todo!! Esta historia que comenzó como un ritual intimo entre madre e hija, terminó resultando un asunto de familia donde el papa era la estrella… Así como a el gusta!!

marion@moustique.com.mx'

Sobre Marion Martínez

Comments