Sex Games. #Sugar&SpiceWhatAboutNice? 9

It wasn’t a secret to those around me that I was really excited to find out the sex of my baby.  It is supposed to be pretty clear between 16 and 20 weeks.  The anticipation leading up to this point was seething.  At each ultrasound Emperor King Chark and I would look closely with the doctor to see, well, what we could see.  At one of the check-ups he and the doctor were sure they saw the little feature that would determine us having a boy.  I, on the other hand, had to admit I hadn’t seen anything.  I squinted, I stared, I played the video over and over on the biggest television I could find but never could distinguish that little something they both saw.   My husband started planning his whole future with manly activities that would be only THEIRS to share and we all celebrated and named our little boy.  Then I had a dream.  I dreamt of a little girl.  Could it be MY little girl?  I thought so, but the doctor had said…

From early on I talked to my baby.  I would have long conversations to her about what was going on in our home, the neighborhood, and in the news.  I needed her to be up-to-date on current events so she knew what kind of world she was coming into.  One day I was walking and found myself apologizing to her.   I knew she was a girl and I had been referring to her differently.  I felt horrible!  I told my family that we had been making a mistake all along.  My baby was going to be a girl!  They all said I was nuts and assumed that the hormones were starting to get to me.  My husband thought I was acting this way just to annoy him and continued with his planning for our little man.  With this response from everyone I decided that I was going to wait until my eyes saw a definite distinction on an ultrasound to celebrate either or but something deep inside told me I was right.

Seeing a little human form out of a heart is pretty astonishing.  Not only do you see more and more features come in but also being able to actually witness the way their organs and limbs develop is so surreal that you have to live it to understand why life is such a miracle.  I could tell my baby had quite the personality from each ultrasound I got to see.  I was so ready to confirm what I thought I knew each time and, like clockwork, my little being knew she was on camera and would lounge with both legs crossed.   It started to become a joke!  This was definitely my child resting as though on top of a hammock on the beach.  The only thing missing was the cigar!  It wasn’t until the 4D ultrasound around the 7th month that the mystery was finally settled.

Like a beautiful little rose, my baby finally revealed to us HER little secret!  I was right and she was perfect.  Thank goodness for technology because that little surprise at the delivery room would have been hilariously interesting!  I had always imagined myself being the mom to all boys but the thrill of finding out I was going to have a little girl filled me with a joy and pride I had never experienced.  Instantly I started imagining all the beautiful things WE would get to share as two ladies wandering around life bound to each other through femininity.  I was beaming!  I had so much to tell her!!!

With the news came a different reaction from Emperor King Chark.  Between his shock and my gloating, he went into a state of sorrow that made the confirmation beyond comical.  What about paintball, cars, and griping about women?  A little girl was a whole new world of responsibilities that challenged his everything.  He looked at me and realized how intense the mother-child bond truly is.  He had a scotch to calm his nerves, listened to Frank Sinatra’s sing Rogers and Hammerstein’s “Soliloquy”, and settled into the idea.  We were having OUR little girl!!!

No era secreto para aquellos que cercanos a mi, que estaba muy emocionada por saber el sexo de mi bebé. Se supone que éste debe de estar claro entre las semanas 16 y 20.  Todo lo que pasó hasta ese momento fue un ir y venir de comentarios. En cada ultrasonido el Emperador Rey Chark y yo mirábamos con atención junto con el doctor para ver… lo que pudiéramos ver.

En uno de los check ups el y el doctor estaban seguros de que habían visto la pequeña característica que determinaba que tendriamos un niño. Yo, por el contrario, tengo que admitir que no vi nada. Miré, con los ojos abiertos, entrecerrados, y pusé el video en todos los tamaños de televisión pero nunca pude distinguir lo que ellos dos vieron. Mi esposo empezó a planear  todo su futuro lleno de actividades para hombres que compartirían solo  ELLOS. Todos celebramos y nombramos a nuestro pequeño niño. Entonces, tuve un sueño. Soñe con una pequeña niña. ¿Podría ser MI niña? Eso pensé yo, pero el doctor había dicho…

Desde el principio he hablado con mi bebé. Tuve largas conversaciones con ella acerca de todo lo que pasaba en nuestra casa, en la colonia y en las noticias. Necesitaba que ella estuviera al día en lo que pasaba para que así supiera al mundo que llegaba. Un día mientras estaba caminando me encontré pidiéndole disculpas. Yo sabía que era niña y me había esta refiriendo a ella de un modo diferente. Me sentí horrible! Le dije a mi familia que habíamos estado cometiendo un error todo este tiempo . ¡Mi bebé iba a ser una niña! Todos dijeron que estaba loca y asumieron que las hormonas ya habían empezado a hacer de las suyas. Mi esposo pensó que estaba actuando así nada más para molestarlo  y continuó haciendo sus planes para nuestro niño.  Con esta respuesta de todos, decidí que iba a esperar hasta que mis ojos vieran una prueba fehaciente, o algún ultrasonido claro, para celebrar cualquiera que fuera el resultado. Pero algo dentro de mi me decía que yo tenía razón.

Ver a un pequeño ser humano formarse a partir de un corazón es asombroso. No sólo el ver como cada vez se distinguen más y más características, sino también la forma en la que sus órganos y miembros se desarrollan, es tan surreal que tienes que vivirlo para entender el milagro de la vida. Podía ver la gran personalidad que mi bebe tenia en cada uno de los ultrasonidos a los que íbamos.  En esta ocasión estaba más que lista para confirmar lo que pensaba y sabía en cada una de la visitas. Como relojito , mi pequeño ser sabía que estaba frente a la cámara y cruzó las piernas. ¡Parecía broma!  Y ahí estaba mi bebé, parecía que estaba tirado en la playa sobre una hamaca. ¡Sólo le faltaba el cigarro! No fue sino hasta el ultrasonido 4D alrededor del séptimo mes que el misterio finalmente fue develado.

Como una pequeña rosa, ¡mi niña finalmente nos reveló su pequeño secreto! Yo estaba en lo correcto y ella era perfecta. Gracias a Dios por la tecnología porque tener esa pequeña sorpresita a la hora del parto hubiera resultado muy interesante. Siempre me imagine a mi misma siendo mamá, pero la sensación de descubrir que iba a tener una pequeña niña me llenó de una felicidad que nunca había experimentado. Instantáneamente empecé a imaginar todas las cosas maravillosas que NOSOTRAS podríamos compartir como dos señoritas vagando por la vida unidas la una a la otra por la feminidad. ¡Estaba radiante! ¡Tenía tanto que decirle!

Con la noticia, se produjo una reacción diferente del Emperador Rey Chark. Entre su shock y mi regocijo , entró en un estado de tristeza y pena que lo hizo mas que cómico. ¿Qué hay del futbol, los coches y quejarse de las mujeres? Una niña fue todo un mundo nuevo de responsabilidades que desafiaron su todo. El me miró y se dio cuenta  de lo intenso que es el vinculo madre-hijo en realidad. Tenia un whiskey en la mano para calmar sus nervios, escuchaba cantar a Frank Sinatra el “Soliloquio” de Rogers y Hammerstein, cuando por fin le cayó el veinte. ¡Tendremos una niña!

marion@moustique.com.mx'

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