#Sing

Cuando uno es niño suele con soñar en GRANDE, podíamos ser por la mañana Doctor y en la tarde Tortuga Ninja, lo podíamos todo.

Solíamos soñar y permanecer en el sueño haciendo uso de la imaginación y tal vez un poco de cartón.

Hay veces que añoro esos días, en los que no vivía divorciada de la realización de los sueños.

No sé en que momento comenzamos a perder la magia y el empuje, a ponernos fronteras, trampas, trabas y nos metemos el pie. Sí, uno solito se cae de trompa. Como todo, el control de la mayoría de las los sucesos recae en nuestras decisiones.

Recuerdo que cuando era niña yo soñaba con ser bailarina de ballet y pude haberlo sido, pude no haber errado el camino, es más, recuerdo que mi mamá vio la manera en apoyarme desde niña para tomar clases y posterior me impulsaba a continuar. Sólo que cuando llegué a la adolescencia se interpuso un pequeñísimo detalle: “Me dio por acomplejarme”

Y entonces se fue a la basura todo el “demi-plié”.

Sí, hasta el día de hoy me pregunto “el qué hubiera pasado si…”


Los sueños son posibles

siempre y cuando la valentía actúe con firmeza y el corazón no se permita palidecer.


Hace unas semanas Universal Studios México nos invitó a ver #Sing #VenYCanta en compañía de mis amigas –  mamás blogueras, fue entonces cuando volvió a retumbarme el tema de los sueños, su composición y cómo clave “la determinación” que cada uno desarrolle para alcanzar objetivos.

Sing es una película animada, repleta de mensajes, algunos claros y fáciles de digerir (para el público infantil) y algunos mensajes que mueven fibras profundas en los adultos.

No quiero arruinarles la sorpresa cuando vean la película, pero si les adelantaré que se encontrarán reflejados en alguno | algunos de los personajes. Circunstancias, características o inclusive “miedo”.

No permitas que el miedo te impida alcanzar tus sueños.

https://youtu.be/qSBkkzu-Zzg

Siempre somos propensos a permitirle al “miedo” subirse en un tabique y que tome más importancia de la que debiera tener. El miedo debería ser un breve lapso que nos permita tomar perspectiva, más no que sea el ancla que impida continuar.

Cuando uno se convierte en mamá los sueños pareciera que se dejan en el cajón de los calcetines impares, sí, pareciera en ocasiones una misión imposible encontrar la forma de salir en búsqueda de un sueño personal.

 

Y no es por flagelarnos, pero resulta que cuando se es mamá el grado de dificultad se eleva. Porque de tus decisiones no sólo dependerá tu futuro, sino que llevarás de pasajeros a los miembros de tu familia.

Con #Sing y en particular con el personaje de Rosita, sí, me encontré reflejada, observé el cómo construyo formas, fórmulas y administración del tiempo para no perderme como persona, para no olvidar los sueños…

La maternidad, el matrimonio y las manías pueden jugar a  nuestro favor. La comunicación, administración de prioridades y minimizar la “culpa”.

Aunque nos convirtamos en mamás no significa que nos olvidemos como mujeres y que dejemos en el olvido lo que nos apasionaba antes de ponernos la camiseta de mamá | esposa.

Finalmente les recomiendo ampliamente que en estas vacaciones incluyan el plan de ir al cine a ver SING #VENYCANTA,  se estrena el próximo 21 de diciembre.

Sí, vayan abiertos de corazón para permitir que los mensajes que esta película trae consigo les regale mucho más que un rato de diversión.

Cómo siempre gracias por leer, picarse y compartir.

Sobre Mariana "Fan"