Una comedia ácida sobre quienes nos cuidan

11205034_862210020499283_7820586062224503968_n¿Sabes quiénes son los que nos cuidan? El cinismo, ironía y desparpajo sobre la realidad de un país y aquellos que “nos protegen” se hace presenta en “Mi Querido Capitán” de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio (LEGOM) bajo la dirección de Sebastián Sánchez Amunátegui.

Aprovechando las bondades de un espacio como Foro El Bicho, nos adentramos al fuerte de un grupo militar en una zona al norte del país, donde la cabeza y líder no puede controlar a su gente de cometer actos barbáricos en pro de su propia e inventada ley y que a su vez la facilidad de levantar la mano contra cualquiera sin ninguna consecuencia se ha hecho ya costumbre.

El cinismo con que se maneja la historia puede causar la risa, pero es a través de ella que se busca una reflexión sobre la realidad. Simplemente viendo el abanico de personajes que nos presentan, ante su capacidad subnormal, incluso neandertal, el texto de LEGOM nos muestra personajes bien definidos, sujetos a su propia realidad y que van con ella, sin medir consecuencias.

¿De qué trata “Mi Querido Capitán”? El Equipo de Respuesta Rápida Contra el Narcotráfico ha desparecido a un taxista y el ahora líder y capitán tiene que limpiar el mugrerío que han hecho “sus pequeños” lo antes posible. A su vez a dicho y queridísimo capitán se le cuestiona sobre la relación amorosa que mantiene con su subalterno.

El trabajo de dirección de Sánchez Amunátegui se mantiene preciso y sencillo, haciendo justicia a un texto que necesita una dirección irreverente, pero que mantenga una línea de seriedad a la vez. Apoyado por la iluminación de Isaías Martínez, la creación de atmosferas a través de luces de bombillas de colores, pasamos de un fuerte improvisado, al camastro del Capitán, a una fiesta de los soldados o la rutina matutina de los mismos.

El trabajo del actor Antonio Lojero como “El Querido Capitán” logra la dualidad de tan irreverente personaje, la fuerza que debe tener como líder y la fragilidad sobre la farsa que debe tener cuando tiene escenas románticas donde la hacen piropos sobre su trasero y mantener la línea entre la farsa bien llevada con la seriedad del tema. Por otro lado el trabajo del actor Bernardo Benítez como el “Soldado Pachís” el enamorado en cuestión, logra liderar un personaje que maneja la comedia entre las sutilezas en un personaje que fácilmente pudo caricaturizarse.

Pero es el actor Ricardo Rodríguez como el “Soldado Chetos” que logra momentos hilarantes, ya sea por las cosas que dice o por las que hace, el constante bombardeo de frases o insultos hacia la relación homosexual que mantiene el protagonista, causan hilaridad y es más que nada porque en el subtexto que el autor y el director quieren hacer notar es la visión de lo que opinan de los líderes que manejan nuestro país o el del vecino.

Completan el ensamble Floylán Tiscareño, Daniel Ramírez, Alan García y Ariel de la Torre quienes logran en conjuntos momentos hilarantes.

Justo hacia el final, la realidad se hace presente como es debido para recordarnos que ante la risa, la frialdad y la ironía, estamos ante un reflejo, la risa se borra.

Quedan pocas funciones de viernes a domingo en Foro El Bicho ubicado en Colima 268, entre Tonalá e Insurgentes en la Colonia Roma.

Vayan y nos cuentan que les pareció, al final mi opinión, es mi opinión.

Nos leemos a la próxima.

Sobre Reynolds Robledo

Reynolds Robledo, escritor, director, amigo, espectador, y además comparte las mejores reseñas de todo lo que esta pasando en la ciudad de cine y televisión.

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