NEBRASKA

Se acerca la ceremonia del OSCAR 2014 y llega a las salas (aunque en pocas salas) una de las películas nominadas, la nueva película del Director Alexander Payne: NEBRASKA.

Un director que está lleno de sutilezas, que le encanta contar historias dentro de lo común, lo cotidiana que puede ser la vida, sÓlo para resaltar la belleza y complicada de la misma.

Nominada a seis Premios de La Academia y nominada a la Palma de Oro en Cannes 2013, donde el actor Bruce Dern ganó Mejor Actor, en esta ocasión nos relata una historia cuya apariencia es simple, pero cuyo trasfondo y subtexto toca el tema de la soledad, de los hijos convirtiéndose en padre de sus padres, de dejar de ser “común” y ser “alguien” sin importar que tarde sea.

¿De qué va NEBRASKA? Cuenta la historia de Woody Grant (Bruce Dern) un hombre mayor, casi senil y alcohólico quien recibe en el correo la noticia que ha ganado un millón de dólares y que tiene que ir a recibirlo Lincoln, Nebraska. Encontrado por la policía vagando por la calle, ahora el hijo de Woody, David (Will Forte) quien vive una separación y un trabajo que odia, buscará ayudar a su padre en su “sueño” de ser millonario, en contra de los deseos de su madre Kate (June Squibb) una mujer que siempre tiene una opinión.

La historia pareciera es un road movie, donde padre e hijo se conectaran en esta aventura por un millón de dólares, la historia va más allá, la historia ni siquiera llega a ser una road movie. El reencuentro de la familia de Woody a quienes consideran un millonario, viejos amigos con deudas pendientes, familias que no están conectadas más que por la sangre y que no tienen ya nada en común.

La decisión misma de que la cinta sea en blanco y negro, tal vez no es tan profunda. Según Payne buscaba un look “icónico y poco común”. La fotografía de Phedon Papamichel busca ser poética, de alguna forma refleja lo que es la vida de los personajes, sin color, aburrida y donde no pasa nada.

La actuación de Bruce Dern es por demás brillante, desconectado, sutil en sus reacciones y entrañable. Una gran sorpresa es la actuación de June Squibb como la esposa de “Woody” divertida y siempre con ganas de tenerla en pantalla.

El guión a cargo de Bob Nelson tiene momentos hilarantes sin caer en lo burdo, el humor de “Nebraska” no es de risa loca, parte de la misma cotidianidad, logrando grandes diálogos y situaciones.

La historia habla del ciclo de la vida, cuando los hijos terminan haciéndose cargo de sus padres, de crecer y ver como una generación se acaba y no se ha dado inicio a una nueva y ser parte de ella.

Vale mucho la pena ver, se encuentra en Cineteca Nacional y algunas otras salas. Vayan antes de que la quiten y véanla, porque mi opinión, es mi opinión.

Nos leemos a la próxima.

Sobre Reynolds Robledo

Reynolds Robledo, escritor, director, amigo, espectador, y además comparte las mejores reseñas de todo lo que esta pasando en la ciudad de cine y televisión.

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