¿QUÉ LE DIJISTE A DIOS?

Dirección: Teresa Suarez
Guión: Teresa Suarez
Reparto: Regina Orozco, Érika de la Rosa, Mar Contreras, Gina Vargas, Olinka Velázquez, Víctor García, Mark Tacher, Amorita Rasgado, Alejandro De la Madrid

El género musical en el cine fue probablemente uno de los primeros en salir, películas de Vicente Minelli, las grandes producciones de la Metro Golden Meyer, 20th Century Fox, películas con Judy Garland, Frank Sinatra, Gene Kelly llenaban salas, hasta que un día dejaron de hacerlo. El género como tal es bastante menospreciado, de alguna manera el público acepta más la idea de robots que se transforman en carros, vampiros inexpresivos que alguien comience a cantar “de la nada” con increíbles y complicadas coreografías.

Nuestro país no ha sido ajeno a este género, películas de Pedro Infante y El Indio Fernández, sin ser en realidad “musicales” contaban con números donde los personajes cantaban.  Y si quieren contar las películas de Magneto, Yuri, La Guzmán y la tan aclamada trilogía de la Trevi, pues va, digamos en que en el estricto sentido de la palabra son “musicales”.

El 2014 llega con uno de los primeros estrenos de cine nacional y es nada más y nada menos una película musical, con un valor agregado: Las canciones de Juan Gabriel.

Hablamos de “¿Qué le dijiste a Dios?” escrita, producida y dirigida por Teresa Suarez, la cinta se centra en Martina y Lupita dos hermanas que trabajan como “maids”, “muchachas” “sirvientas “chachas” en una casa de ricos que buscan les den permiso para ir a su pueblo a una boda, cuando deciden irse sin permiso y tomar “prestadas” la ropa de su jefa, esta las ira a buscar a su pueblo para obligarlas a que se las regresen sin medir las consecuencias, todo esto adornado con la música de Juan Gabriel.

¿Cómo suena hasta ahora? Con una historia débil, cuyos huecos se buscan llenar con números musicales, la película se vuelve un pretexto para meter las canciones de una manera forzada y sin chiste.

La historia opta por mostrar dos mundos: los pobres y los ricos, donde los ricos, son infieles, cazan animales, son banales y por eso merecen un final triste y casi trágico, en cambio los pobres, roban sin medir consecuencias y ellos bailan en el quiosco, se casan, son felices y “Vamos al Noa Noa”¿doble moral? Honestamente esto me hizo mucho ruido, estoy convencido que la historia pudo ser mejor si su realizadora hubiera optado por la comedia más tradicional y simple, pal pueblo pues.

Los números musicales en general o más bien su introducción causan (lamentablemente) la risa involuntaria, por más conceptual que pueda ser, hablamos de un tema de visión y realización. Se nota la intención y la propuesta, pero no es solo montar una coreografía, el juego y dirección de cámaras no logra mostrar ese valor agregado que te da el género.

Debo destacar la participación de la actriz y cantante Mar Contreras, que de ser aparentemente un personaje secundario, termina por convertirse en la protagonista y es quien logra lucirse en los números mejor logrados. Aunque que su personaje termine comiéndose al resto solo habla de lo pobre que es la historia.

Al final la cinta se siente como una gran ambición, lo cual no es pretensión, al contrario, se aplaude este tipo de riesgos y tener más cine de género, sin embargo la película tiene en su contra una historia y un montaje débil.

Estrena con 500 copias, lo cual es un GRAN ESTRENO para abrir el año ¿le irá bien? ¿La gente querrá ir a ver una película musical? ¿Canciones de Juan Gabriel? ¿Pablito Clavo un Clavito?

Yo solo sé, que Yo No Nací Para Amar (Se pone a cantar)

Nos leemos a la próxima.

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