Sin cortarme las venas, sí muy recomendable la exitosa puesta teatral ahora en su versión cinematográfica.

Luego de su éxito en los escenarios, llega a la pantalla grande No sé si cortarme las venas o dejármelas largas, opera prima de Manolo Caro.

Escrita en un principio para la pantalla grande pero estrenada primero como pieza teatral bajo el mismo nombre, cuenta también con el mismo elenco de actores que le dieran vida en los escenarios lo que crea un acierto en el ensamble. Ludwika Paleta, Luis Gerardo Mendez, Zuria Vega, Luis Ernesto Franco, Raúl Méndez y la actuación especial de Rossy de Palma, son los personajes principales de esta historia.

De las sorpresas mejor guardadas de la adaptación a la pantalla grande, es conocer al personaje de Lola, interpretado por Rossy de Palma, quien no existe en la pieza teatral pero que aquí conocemos y entendemos mucho mejor en el desarrollo del guion, la presencia internacional de la chica Almodóvar, le da un plus atractivo y bien justificado.

Uno de los grandes retos de adaptar la pieza a la pantalla luego de su éxito en teatro creo que definitivamente es transportar el timing correcto al lenguaje del texto, cosa que a pesar de tener un buen ritmo, las actuaciones son en cierto momento demasiado “teatrales”. Las situaciones en la pantalla son muy son intensas, y la teatralidad de las actuaciones creo a veces no logran conectarse con el lenguaje cinematográfico.

Son notorios los diversos emplazamientos de cámara, cuyo dinamismo da un muy buen ritmo a la película, a pesar de sus evidentes limitaciones espaciales. Sin embargo, es claro a lo largo de ésta, que la adaptación se hizo casi análoga a la de la puesta en escena original, pues en gran medida la forma en que están construidos los diálogos obliga a los actores a comportarse con una teatralidad que no se traduce tan bien en el lenguaje cinematográfico. Algunas situaciones pecan de recargadas y son poco creíbles.

Vale la pena mencionar que como una pequeña sub trama paralela a la historia principal, Nora –el personaje de Ludwika Paleta– sigue constantemente el desarrollo de una telenovela que presenta ciertos paralelismos con el argumento de la cinta, ofreciendo descansos visuales al público y solucionando un poco lo encapsulado de las secuencias dentro de los departamentos. Asimismo, es recomendable estar atento a la presencia de José María Yazpik y Cecilia Suárez, así como una irreconocible Anabel Ferreira.

Como cortarse las venas es un largometraje interesante, bien escrito, con una propuesta original y divertida que a pesar de sus clichés, y para quienes amamos el cine, nos encanta ver proyectos inteligentes, frescos y sin más pretensiones que darnos dos horas de buen humor. Luis Gerardo Mendez, El güero Franco y Ludwika Paleta se lucen y destacan con algunos de los mejores momentos de la cinta de Caro.

Las venas presenta un retrato de humor negro muy simpático y fresco, que sin cortármelas creo que es una buena propuesta entre la raquítica y poco atractiva oferta que nos ofrece hoy la cartera.

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