Es esta mi última escena, designan aquí los cielos de mi peregrinaje, el último grano de arena y de mi carrera vaga aunque veloz, el último paso. Es de mi camino la última pulhada, es de mi minuto el punto final y la muerte voraz en un sólo instante de mi cuerpo el alma, dividirá.”

John Donne

11110449_357040454487412_8890651002424450263_nEl poder de una palabra y lo que causa cuando estalla, donde no hay un punto final, es punto y coma, la vida continúa, aún después de la muerte, el poder de una palabra, fuerte, llena de imágenes, llena de miedos, una palabra, en mayúsculas: CÁNCER.

Estrena en el Teatro Milán la puesta en escena “WIT: Despertar a la Vida” de Margaret Edison quién ganará el Premio Pulitzer en 1999 y que es la única obra que ha escrito desde entonces, después de diversos reconocimientos, caminos por Broadway e incluso una película para HBO, es ahora que llega a México bajo la dirección de Diego del Río y protagonizada por Paloma Woolrich en el entrañable e insuperable personaje de “Vivian Bearing”.

Nos adentramos en la vida y mente de “Vivian Bearing” una profesora universitaria especializada en poesía que sufre la fase terminal de cáncer de ovario, a través del ingenio, la certeza de sus palabras y el tren emocional que hace que el público suba, “Vivian” nos llevará a través de su vida, su ausencia en ella y el retrato de una mujer que llega tarde a su vida y se tiene que ir temprano.

El texto poderoso de Edison, logra traspasar la barrera del lenguaje gracias a la traducción de Paula Zelaya Cervantes, mantiene el ingenio, perspicacia y melancolía del mismo. La creación de atmosferas creadas por el texto y escenografía de Laura Rode, David Lombrozo y David Ahedo, te llevan desde una universidad, a los pasillos de un hospital, una casa y el cuarto de hospital donde vive Vivian, de manera ágil, sutil y limpia, las transiciones de la misma así como el diseño de iluminación de Matías Colero hacen que el universo que el personaje de Vivian crea, sea suficiente entre el texto y la naturalidad del mismo.

WIT-escéna-de-obra1-760x300Desde el inicio se nos presenta un personaje que busca tomar las riendas de esta historia, su vida como una obra de teatro, donde sin ganas de arruinar el final es el mismo quien nos confianza de una manera irónica: “Creo que me muero, al final.”

Este juego al que el público se enfrenta hace que sigamos al personaje, como si estuviéramos visto una radiografía de su vida y la disección de la misma, sus momentos más importantes, sin llegar a ser solemne o gratuita.

Nos enfrentamos a unos de los trabajos más sólidos de un director que se consolida como uno de los más referenciales de una nueva generación. La fuerza del trabajo que logra conjuntar Diego del Río, rebasa la imaginación misma, sabe lo que tiene en sus manos, lo disfruta, lo traspasa y como público se nota, lo cual hace fácil y grato de regresar con un aplauso.

WIT-Despertar-a-la-Vida-1Con un ensamble en el que destacan las actuaciones de Fernando Becerril, Concepción Márquez, Marisa Rubio y Luis Arrieta siendo estos últimos quiénes logran uno de los trabajos más interesantes y naturales de la puesta, mientras que Rubio logra hacer de su interpretación como la enfermera “Susie Monge” un respiro en la puesta, es transparente, genuina y llena de fuerza, son los ojos de un público, alma misma que se apodera cuando logra conjuntar la química que tiene con su protagonista, mientras que Arrieta logra ser perspicaz, ingenioso y a la vez manejar que su interpretación del “Dr. Alan Dresser” sea fría, mecánica y metículosa, ante el reto del personaje.

La frialdad del tema podrá incomodar a más de uno, pero la hace humana y esconderte bajo las sabanas buscando protegerte de una palabra y a la vez encontrar en la risa, el espejo y solo hay que decir un nombre para eso: Paloma Woolrich. Hay un desgarre en el corazón al momento de verla salir a escena, con una imagen contundente, el personaje hace mofa de ella, la palabra, su estado de ánimo y físico. Ante la ironía del mismo, hace que el viaje parezca más ligero, ya sea con las palabras del poeta John Donne que sea una referencia crucial durante la puesta.

Es cuando el personaje de Vivian, una maestra, se convierte en un sujeto de estudio, cuando como académica, aprende a sentir dolor y a pesar de querer llevar las riendas de la obra a la que estamos asistiendo, tristemente ella no es la autora de la misma. Ante esto el público debe tolerar ese mismo dolor, su redención puede llegar tarde, el análisis de su vida, el miedo ante una inminente partida y ante la inteligencia, el conocimiento, al llegar a ese punto y coma, te encuentras con la simpleza de la palabra, la fuerza de la imagen y la potencia de la actuación de Woolrich que logra una ovación de pie gracias a su trabajo.

WIT-Cáncer-ováricoCiertamente “WIT: Despertar a la Vida” se convierte en una las ofertas teatrales imperdibles de esta temporada. Siéntanla, Sobrevivan y Despierten a ella.

Se presenta de viernes a domingo en el Teatro Milán ubicado en Lucerna #64 en la Colonia Juárez. Boletos en Taquilla y Ticketmaster.

Vayan y nos cuentan que les pareció al final, mi opinión es mi opinión.

Nos leemos a la próxima.

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